En esta historia, Cris hija mía, no estarás, desde hace dos años y siete meses no estarás en ninguna historia, tú historia, vuestra historia fue cortada a golpe de palizas, a golpe de cuchilladas, en definitiva, a golpe de asesinatos. Ayer las calles se llenaron de mujeres supervivientes unas, luchadoras y solidarias todas.

Maria Betanzos | 16 ene 2019

En esta historia, Cris hija mía, no estarás, desde hace dos años y siete meses no estarás en ninguna historia, tú historia, vuestra historia fue cortada a golpe de palizas, a golpe de cuchilladas, en definitiva, a golpe de asesinatos. Ayer las calles se llenaron de mujeres supervivientes unas, luchadoras y solidarias todas. Pero no sólo llenaron las calles las mujeres, también lo hicieron los hombres que no temen al feminismo, que han entendido que el feminismo no lucha contra ellos, que el feminismo lucha por los derechos sistemáticamente negados y pisoteados de las mujeres, que el feminismo lucha para que dejen de asesinarnos por ser mujeres, que dejen de violarnos porque nos consideran muñecas de usar y tirar. No formarás parte de esta historia, ni tu ni miles de mujeres asesinadas, vuestra historia fue asesinada negandoos el fundamental derecho a la vida, mientras una parte de la sociedad pide clemencia para vuestros asesinos, esa clemencia que os fue negada cuando, sin cometer más delito que el de ser mujeres, os condenaron a muerte. Ayer de nuevo se escribió una parte de la historia de las mujeres, una historia que ya es imparable, una historia de mujeres cansadas de ser pisoteadas una y otra vez mientras una parte de la sociedad mira hacia otro lado. Esto continúa, con fuerza, con determinación, con miles de corazones palpitando en uno sólo, en el corazón del feminismo que sólo busca vivir. Soy tú voz, hija mía, tú voz grita hoy desde mi garganta, desde la garganta de miles de mujeres en las que hoy estás tú, en la que hoy estáis todas. Cristina C. Iglesias Betanzos María C. Betanzos Ferrán.

Deja un comentario

Previous Postu
Next Postu