Y mientras a un tal Mohamed le seguirán llamando rey y hermano

María C.Betanzos

María C.Betanzos | 21 may 2021

Un Guardia Civil rescatando del mar a una bebé de pocos meses, mojada, helada; en Ceuta el Mediterráneo se mezcla con el Atlántico y sus aguas son frías incluso en verano.

Un niño sale del mar y se abraza a una Guardia Civil, está asustado, helado; se aferra a ella como a una tabla de salvación.

Una bebé a punto de ser aplastada es entregada, por su madre, a través de un hueco de la valla a un chico de la Cruz Roja .

Un joven es abrazado y consolado por una chica de la Cruz Roja mientras llora desconsolado.

Una mujer sin sentido en la orilla de la playa, junto a ella un chico intenta reanimarla, el chico tiembla y tiembla, no puede parar de temblar, tiembla de frío y tal vez también de miedo.

Y con ellos miles y miles más de asustadas almas en busca de la libertad de una vida mejor.

Su gobierno los acaba de arrojar al mar como si fueran torpedos con los que torpedear a quien no hace lo que ellos quieren que hagan.

Hoy su gobierno ha vuelto a activar el control fronterizo, hoy han consumado, una vez más, su chantaje.

Pero a este lado de la orilla hay quienes culpan a esas personas.
Los niños volverán a ser llamados MENAS y los adultos invasores,  mientras a un tal Mohamed le seguirán llamando rey y hermano, porque para ellos hermano es quien tiene las arcas llenas, los otros no son hermanos, son invasores.

Y aún hay quienes nos dicen: «Metelos en tu casa»

Si a alguien se le ocurre decirme que los meta en mi casa le diré que los metería en mi casa antes que a ellos, porque quien llama invasores a personas desesperadas no merece entrar ni en mi casa ni en mi vida.

Deja un comentario