
Antonio Álvarez de Garmendia
Tratado sobre la Dinámica de Sistemas Ecológicos y Sucesión en el Litoral Semiárido: Integración Teórica y Praxis en el Mar Menor y Campo de Cartagena
Resumen Ejecutivo
El presente tratado constituye un análisis exhaustivo de los procesos de sucesión ecológica en los ecosistemas mediterráneos semiáridos, tomando como caso de estudio paradigmático la crisis eutrófica del Mar Menor y las dinámicas de restauración en el Campo de Cartagena.
A través de una integración rigurosa de la teoría ecológica fundamental —específicamente la teoría de los Estados Estables Alternativos, la histéresis y la sucesión autogénica/alogénica— con la evidencia empírica derivada de documentos técnicos, proyectos de investigación (RESALAR, RemediOS-2, Bosque Romano) y la observación de campo, se establece un marco conceptual para la gestión del territorio.
El documento aborda la complejidad de la respuesta ecosistémica ante presiones antrópicas crónicas, desglosando los mecanismos de colapso funcional y las rutas teóricas para la recuperación. Se examina la dicotomía entre la restauración pasiva («No Se Toca Nada»), fundamentada en la eliminación de perturbaciones para permitir la autoresiliencia, y la restauración activa o sucesión asistida, necesaria para superar umbrales de irreversibilidad biológica.
Asimismo, se integran las dimensiones socioecológicas, analizando el papel de la gobernanza, la participación ciudadana y la narrativa cultural («La Voz del Mar») como componentes inseparables de la restauración biológica. El objetivo último es proporcionar una hoja de ruta técnica y conceptual que trascienda la gestión de crisis inmediata, proponiendo un modelo de coexistencia sostenible basado en la comprensión profunda de los ciclos naturales y la funcionalidad de los ecosistemas locales.
I. Fundamentos Epistemológicos y Mecanísticos de la Sucesión Ecológica en Ambientes Mediterráneos
1.1. Redefinición de la Sucesión en Ecosistemas Pulsátiles
La sucesión ecológica, tradicionalmente entendida como el reemplazo ordenado y direccional de especies hacia una comunidad clímax estable tras una perturbación, requiere una reinterpretación sustancial al aplicarse a los ecosistemas mediterráneos semiáridos. Estos sistemas no operan bajo una linealidad estricta, sino que se comportan como entidades pulsátiles, donde la variabilidad estocástica del clima (sequías prolongadas, eventos torrenciales tipo DANA) y la historia milenaria de intervención humana imponen una dinámica de reorganización constante y no necesariamente equilibrada.
En el contexto del sureste ibérico, la sucesión se manifiesta a través de la interacción compleja entre dos fuerzas motrices divergentes pero interconectadas:
* Sucesión Autogénica: Representa la capacidad intrínseca de la comunidad biológica para modificar su entorno físico, facilitando su propia persistencia o el reemplazo por especies más competitivas. Un ejemplo claro en el litoral murciano es la capacidad de las praderas de Cymodocea nodosa y Posidonia oceanica para atrapar sedimentos y modificar el régimen hidrodinámico, creando un ambiente más estable y oxigenado que favorece la biodiversidad bentónica.
* Sucesión Alogénica: Está dirigida por fuerzas externas al sistema biológico. En el Mar Menor, esta fuerza ha sido predominante y disruptiva: la entrada masiva de nutrientes (eutrofización) y las alteraciones hidrológicas (apertura de golas) han forzado cambios comunitarios que no responden a la maduración interna del sistema, sino a la adaptación forzosa a un ambiente químicamente alterado.
La teoría clásica sugiere una progresión desde especies estrategas de la r (pioneras, oportunistas, de ciclo rápido y alta dispersión) hacia estrategas de la K (competidoras, longevas, de estructura compleja). Sin embargo, la crisis del Mar Menor ilustra un fenómeno inverso: una sucesión regresiva o retrogresión. La presión antrópica ha desmantelado las comunidades complejas de macrófitos estructuradores, favoreciendo el retorno a estados dominados por organismos unicelulares simples (fitoplancton) y algas oportunistas de ciclo rápido, simplificando la red trófica y reduciendo la resiliencia del ecosistema.
1.2. Teoría de los Estados Estables Alternativos y la Trampa de la Histéresis
Para comprender la magnitud del desafío de restauración en el Mar Menor, es imperativo adoptar el marco teórico de los Estados Estables Alternativos (Scheffer et al., 2001). Los ecosistemas acuáticos someros no responden de manera lineal y gradual al estrés; poseen una capacidad de amortiguación o resiliencia que les permite absorber perturbaciones hasta alcanzar un «punto de inflexión» (tipping point). Una vez cruzado este umbral, el sistema colapsa catastróficamente y se reorganiza en un nuevo estado de equilibrio.
En la laguna costera del Mar Menor, identificamos dos estados configuracionales opuestos:
* Estado Claro (Oligotrófico/Mesotrófico): Este es el estado deseable y funcional, dominado por vegetación bentónica (Cymodocea nodosa, Caulerpa prolifera). La vegetación actúa como un ingeniero del ecosistema: estabiliza el sedimento evitando la resuspensión, oxigena la interfase agua-sedimento y compite eficazmente con el fitoplancton por los nutrientes disponibles.
* Estado Turbio (Eutrófico/Distrófico): El estado degradado, dominado por fitoplancton, picoplancton y cianobacterias (Synechococcus). La alta turbidez impide la penetración de la luz solar hasta el fondo, inhibiendo la fotosíntesis de los macrófitos y provocando su muerte. Esto libera los nutrientes almacenados y permite la resuspensión de sedimentos, reforzando el bucle de retroalimentación positiva de la turbidez.
El fenómeno crítico que complica la gestión es la histéresis. La trayectoria de recuperación no es simplemente la inversa de la trayectoria de degradación. Una vez que el sistema ha colapsado hacia el estado turbio (como ocurrió dramáticamente en 2016 con la «sopa verde»), simplemente reducir la carga externa de nutrientes a los niveles previos al colapso no es suficiente. El sistema ha desarrollado mecanismos de resistencia interna que lo mantienen «atrapado» en el estado degradado. La reversión requiere esfuerzos de restauración activa para reducir los nutrientes a niveles extremadamente bajos o intervenir físicamente para romper los bucles de retroalimentación negativa.
1.3. Modelos de Intervención: La Dialéctica entre Restauración Pasiva y Activa
El debate científico y social en torno a la gestión del Mar Menor polariza a menudo dos enfoques que, bajo una óptica sucesional rigurosa, deben entenderse como etapas complementarias:
* Restauración Pasiva («No Se Toca Nada»): Se fundamenta en la eliminación estricta de los factores de estrés exógenos (cese de vertidos agrícolas y urbanos) y confía en la capacidad inherente de autorrecuperación del sistema. Es la estrategia basal; sin ella, cualquier intervención tecnológica es fútil.
* Restauración Activa (Sucesión Asistida): Debido a la histéresis, la recuperación pasiva puede ser inaceptablemente lenta. La restauración activa implica intervenciones directas (ej. reforestación, reintroducción de Ostrea edulis) para superar barreras ecológicas específicas, como la falta de banco de semillas o la dominancia de especies invasoras.
II. El Mar Menor: Dinámica de un Colapso y Sucesión de Comunidades Bentónicas
2.1. La Comunidad Bentónica Histórica y su Función Estructural
Históricamente, el Mar Menor funcionaba como un ecosistema oligotrófico controlado por el bentos. Previo a 1970, bajo condiciones de hipersalinidad (>50 psu), la vegetación estaba dominada por Cymodocea nodosa y Ruppia cirrhosa, actuando como ingenieros del ecosistema.
Tras el ensanchamiento del canal del Estacio (Post-1970), la salinidad descendió (42-47 psu), permitiendo la colonización masiva de Caulerpa prolifera. Durante décadas se estableció una coexistencia facilitadora donde la vegetación actuó como un «filtro biológico», absorbiendo las crecientes entradas de nitratos y enmascarando el deterioro de la calidad del agua (fase de resistencia o «eutrofización oculta»).
2.2. La Ruptura del Equilibrio: Eutrofización y Anoxia
El proceso de degradación siguió una secuencia de libro de texto de sucesión regresiva:
* Saturación de Nutrientes: La entrada crónica de nitratos y fosfatos saturó la capacidad de asimilación de las praderas bentónicas.
* Bloom Fitoplanctónico: El sistema cruzó el umbral de resiliencia, provocando la proliferación explosiva de cianobacterias picoplanctónicas («Sopa Verde»).
* Colapso de Macrófitos: La privación de luz causó la muerte de aproximadamente el 85% de las praderas profundas (Caulerpa y Cymodocea) en 2016.
* Anoxia y Mortandad: La descomposición bacteriana de la biomasa muerta consumió el oxígeno disuelto. Sumado a eventos climáticos (DANA), esto provocó estratificación y anoxia aguda, resultando en mortandades masivas de fauna en 2019 y 2021.
2.3. Dinámica Actual: Un Sistema en Oscilación
Actualmente, el sistema muestra una sucesión secundaria inestable. Caulerpa prolifera ha demostrado mayor resiliencia elástica que Cymodocea debido a su plasticidad fisiológica. Sin embargo, el sistema sigue atrapado en un ciclo de histéresis, donde pequeños pulsos de nutrientes pueden disparar nuevos blooms. La recuperación de Ruppia cirrhosa en nichos someros actúa como bioindicador de la potencial recuperación si se logra la estabilidad ambiental.
III. Tratado de Sucesión Vegetal en el Campo de Cartagena: De la Costa al Interior
Aplicando la fitosociología dinámica, identificamos las series de vegetación potenciales para la sucesión asistida.
3.1. Geoserie Halófila: Saladares y Humedales
En zonas como las Salinas de Marchamalo y el humedal de Lo Poyo, la sucesión está dictada por el gradiente de humedad e hipersalinidad. La zonación funcional se describe de la siguiente manera:
* Zona de Inundación Permanente: Caracterizada por Ruppia cirrhosa y Althenia orientalis. Su función es la producción primaria y oxigenación, sirviendo de refugio para alevines (Aphanius iberus).
* Marisma Baja (Hiperhúmeda): Dominada por Sarcocornia fruticosa y Salicornia patula. Crítica para la estabilización de fangos anóxicos y biofiltración.
* Marisma Media (Húmeda): Caracterizada por Arthrocnemum macrostachyum y Halocnemum strobilaceum. Son especies ingenieras que retienen sedimentos y elevan la cota del suelo.
* Marisma Alta (Seca): Dominio de Suaeda vera y especies de Limonium (L. cossonianum, L. caesium). Representa la transición a matorral halófilo con alta biodiversidad.
* Orla Halonitrófila: Con presencia de Salsola kali y Cakile maritima. Son especies pioneras en suelos eutrofizados o removidos.
Proyectos como RESALAR buscan restaurar el flujo hídrico para recuperar estas series halófilas, que actúan como «riñones» naturales filtrando las escorrentías.
3.2. Geoserie Psamófila: El Sistema Dunar (La Manga)
La sucesión teórica primaria desde la línea de costa hacia el interior sigue esta secuencia: Duna Embrionaria (Elymus farctus) \rightarrow Duna Móvil (Ammophila arenaria) \rightarrow Duna Semifija (Crucianella maritima, Pancratium maritimum) \rightarrow Duna Fija/Clímax Edáfico (Juniperus turbinata, Teucrium dunense).
Las intervenciones en La Manga (ej. Caleta del Estacio) han requerido la eliminación activa de la invasora Acacia mediante solarización para «resetear» el sistema, seguido de la reintroducción de especies nativas clímax como Juniperus turbinata.
3.3. Geoserie Xerófila: Bosque Termomediterráneo
En el interior, la vegetación clímax potencial corresponde a las series Chamaeropo humilis-Rhamnetum lycioidis y Mayteno-Periplocetum angustifoliae. Las especies clave incluyen Tetraclinis articulata (Ciprés de Cartagena), reliquia terciaria resiliente a la sequía, y arbustos nodriza como Periploca angustifolia y Pistacia lentiscus.
El proyecto Bosque Romano utiliza estas especies para crear corredores verdes funcionales que conectan las poblaciones humanas con las áreas naturales.
IV. Tratado de Estrategias de Restauración: Soluciones Basadas en la Naturaleza (SbN)
«No existe ninguna solución que sea fuera de la Naturaleza, todo lo que no se realice bajo SbN es cirugía y mutilación del ecosistema.»
Antonio Álvarez de Garmendia
4.1. Renaturalización de la Cuenca Vertiente
La propuesta de «Cinturón Verde» aplica la sucesión a gran escala para depurar aguas. La vegetación de humedal (Phragmites, Tamarix) facilita la desnitrificación, convirtiendo nitratos disueltos en nitrógeno gas (N_2) en sedimentos anóxicos, eliminándolos efectivamente del sistema acuático.
4.2. Recuperación de Filtradores Bentónicos (Ostrea edulis)
La reintroducción de la ostra plana (Ostrea edulis) mediante proyectos como RemediOS representa una estrategia de control «top-down». Las ostras filtran fitoplancton (hasta 200 L/día/individuo) y depositan materia orgánica (biodeposición). Sus arrecifes (estructuras biogénicas) mejoran la claridad del agua, prerrequisito para la penetración lumínica necesaria para la recolonización de fanerógamas.
4.3. Síntesis Estratégica
La estrategia óptima es la Restauración Asistida: eliminar quirúrgicamente los frenos (nitratos, especies invasoras) y dar «empujones» estratégicos (núcleos de ostras, revegetación nativa) para que la sucesión autogénica retome el control de la autoorganización ecosistémica.
V. Gobernanza y la Dimensión Humana
La restauración es un proceso intrínsecamente socioecológico.
* Co-Creación: Es necesario unir la brecha entre la ciencia académica, la gestión política y el conocimiento local (pescadores, vecinos).
* La Voz del Mar: Reconocer al ecosistema como sujeto de derechos (Personalidad Jurídica) y cambiar el relato de «muerte» a «proceso de curación» fomenta la corresponsabilidad. La monitorización transparente actúa como el «pulso» visible del paciente.
VI. Conclusiones y Hoja de Ruta Estratégica
6.1. Conclusiones Científicas
* Histéresis: El sistema tiene «memoria»; la recuperación no será lineal.
* Indicadores Bentónicos: La recuperación de Cymodocea y Ruppia es la métrica definitiva del éxito.
* Enfoque Integral: La restauración debe conectar la tierra (cuenca) con el mar.
6.2. Síntesis Cronológica de la Crisis
La evolución de la crisis puede resumirse en fases diferenciadas:
* Equilibrio (Pre-1970): Estado oligotrófico e hipersalino dominado por Cymodocea y Ruppia.
* Cambio (1970-2015): Fase de «Eutrofización Oculta» o resistencia, marcada por la apertura del Estacio, entrada de Caulerpa y expansión agrícola.
* Colapso (2016): Evento de «Sopa Verde»; paso a estado eutrófico/turbio con mortandad masiva de vegetación.
* Crisis Aguda (2019, 2021): Episodios de anoxia y distrofia detonados por DANA y estratificación.
* Reacción (2022-Pres.): Implementación de protección legal (ILP) y proyectos de sucesión asistida (RESALAR, Bosque Romano), con recuperación parcial pero inestable de la transparencia.
6.3. Recomendaciones
Se debe priorizar la Restauración Pasiva en Origen (cese total de entrada de nutrientes). Esto debe complementarse con Acupuntura Ecológica (restauración activa) en nodos críticos (arrecifes de ostras, restauración dunar, corredores biológicos) para acelerar procesos que de otro modo estarían estancados por la histéresis.
Dedicado a mis maestros, LobAzul y «Maestro».
Antonio Álvarez de Garmendia
Ecologista y Activista Social
Poeta y Agricultor Consciente
aadgpolitica@gmail.com


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