Mar Hurtado

El próximo 20 de mayo, Cartagena vivirá un hecho sin precedentes en España y en Europa: el primer juicio en el que un ecosistema comparece como víctima con personalidad jurídica propia. El Mar Menor —representado por la asociación AMARME— se sentará ante la Audiencia Provincial para exigir responsabilidades por el funcionamiento de desalobradoras ilegales cuyos vertidos habrían contribuido al deterioro de la laguna.

No es solo un juicio. Es la primera prueba real de la Ley 19/2022, la norma que reconoce al Mar Menor como sujeto de derechos. Y es, también, un examen para las instituciones, para la justicia y para una ciudadanía que lleva años sosteniendo la defensa de la laguna cuando otros miraban hacia otro lado.

Qué se juzga y por qué importa

Las empresas Ecosarete S.L. y Datelio S.L. están acusadas de operar desalobradoras sin autorización entre 2015 y 2017, generando 162.000 m³ de salmuera con altos niveles de nitratos que habrían acabado en la cuenca vertiente del Mar Menor. Es una pieza del caso Topillo, la macrocausa que investiga vertidos agrícolas y pozos ilegales en el entorno de la laguna.

Pero lo que convierte este juicio en un hito no es solo el delito ambiental. Es que, por primera vez, un tribunal deberá decidir cómo se protege a un ecosistema-persona. Qué significa reparar el daño. Qué implica reconocer su derecho a existir, regenerarse y no ser contaminado.

Un precedente que mira Europa

Juristas, ecologistas y medios internacionales seguirán el juicio desde Cartagena. Lo que aquí ocurra marcará un precedente para otros territorios que buscan proteger ríos, lagos o bosques mediante la figura de la personalidad jurídica, como ya ocurrió con el río Atrato en Colombia o el Whanganui en Nueva Zelanda.

Cartagena será, por un día, epicentro europeo de la justicia ambiental.

Una llamada a la ciudadanía

Este juicio no es un trámite técnico. Es un acto político en el sentido más noble: la defensa de un bien común que pertenece a todas y todos.

La presencia ciudadana en las puertas de la Audiencia Provincial el 20 de mayo enviará un mensaje claro: que el Mar Menor no está solo, que su defensa no es una moda, y que la sociedad de la Región de Murcia exige que la ley se cumpla.

Acudir es una forma de decir: Estamos aquí. Y no vamos a dejar que el Mar Menor vuelva a quedarse sin voz.

Fuentes:

Deja un comentario