AV Peña Zafra de Abajo
En Peña Zafra de Abajo y Balonga, una zona clásicamente tranquila y rica por su cultura y gastronomía, desde hace más de 200 años se viene realizando el vino al estilo tradicional. Tras el verano es tiempo de pensar en la vendimia, el abuelo Ríos dejó un legado que ha ido pasando de padres a hijos.

Momento de reunión familiar, degustación de mosto y apretar desde el más grande al más pequeño el palo de la prensa ¡Ya seis generaciones apretando el mismo palo!
A pesar de la actual hostilidad proporcionada por las canteras, polvaredas, ruidos y un sin fin de discordia industrial, en Casas Ríos se mantiene esta tradición singular. Capachos secando bajo terreras, avispas revoloteando a pesar del molino, olor a mosto y espuma saliendo de la prensa, en la bodega que mantiene su dignidad a pesar de las amenazas.

La receta es la siguiente:
1- Se corta la uva con el método tradicional (tijeras y cofa).
2- Se separa los granos del raspajo.
3- Se pisan los granos y se obtiene la brisa. El jugo se deposita en el foso.
4- Se pone la brisa en los capachos y se obtiene el mosto apretando en la prensa.
5- Se deja reposar hasta que inicie la fermentación.
6- Se realiza el grado.
7- Se pasa al tonel de roble (el nuestro tiene más de 200 años) para fermentar.
8- Cuando acaba la fermentación (entre 7-10 días) se cierra herméticamente hasta Navidad.
9- En Navidad se tumbará el vino y se quitará la fregalá.
10- Se dejará en tonel el tiempo que deseemos.

Este año hemos hecho rosado, tinto y dorado
Ingrediente secreto: Respetar paso a paso la fórmula Ríos y añadir mucho cariño y diversión a lo que hacemos.
Probablemente en otro sitio, esta maravillosa bodega centenaria o la propia elaboración tradicional serían catalogados de bien inmaterial o bien de interés cultural, sin embargo en nuestra región la administración prefiere no proteger esta riqueza de territorio y más bien declarar ante cualquier adversidad, que no hay zona urbanizable. Que pena. Quizás hayan olvidado la historia espartera, las viñas y los ancestros que han dado lugar a quienes somos. Un orgullo para la familia Ríos, un orgullo para los peñazafreros y balonguines, que no podrán borrar.
P.D: Un libro con hojas en blanco no puede acabar de contar su historia. Abanilla y Fortuna tienen muchas hojas que recuperar.



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