Mar Hurtado

El proyecto se presentó inicialmente como una planta de biogás, pero, tras las advertencias de Urbanismo sobre las restricciones del nuevo Plan General para este tipo de instalaciones, la empresa solicitó una nueva cédula urbanística para una planta de biofertilizantes, que pasó a denominarse Planta de Producción de Fertilizantes Biológicos Los Almendros, según publicó La Verdad el pasado 30 de octubre.

La empresa Coleux Solar S.L., que, además de fertilizantes, producirá biogás y biometano a gran escala a partir de residuos orgánicos, en su propio Estudio de Impacto Ambiental contempla la producción de biometano a partir de la digestión anaerobia de residuos agroganaderos y agroalimentarios, así como su inyección directa a la red de gas, que precisamente, está cercana. El fertilizante aparece como uno de los productos obtenidos durante el proceso.

Esta industria ocupará más de 21 hectáreas unos 212.314 metros cuadrados.

Según el estudio de la empresa los residuos que recibirán:

  • 115.000 toneladas/año de estiércol bovino.
  • 24.000 toneladas/año de estiércol ovino y caprino.
  • 13.500 toneladas/año de gallinaza.
  • 10.000 toneladas/año de residuos hortofrutícolas.
  • 1.150 toneladas/año de lactosueros.

La capacidad implica gestionar una media de unas 450 toneladas de residuos al día, una magnitud que ha despertado inquietud entre residentes y asociaciones de la zona no sólo por el origen de los residuos, ni el movimiento de camiones entre los que entrarían unos 27 y saldrían 26, con una salida puntual de un viaje de sulfato amónico, serían de más de 50 camiones al día, sin contar otros vehículos auxiliares ni del personal, ni los probables episodios de olores, sino por las repercusiones que una actividad de estas características podría tener sobre el paisaje rural, la biodiversidad y su modo su vida.

Entre los riesgos que indica la empresa, que pueden ser vertidos puntuales o en movimiento, explosión, incendio o fallo en la línea del biogás, también indica que es una zona de peligrosidad sísmica alta.

Esta macroplanta precisamente se proyecta en un territorio que el Ayuntamiento de Cartagena acaba de reconocer como estratégico por sus valores geológicos, volcánicos, ambientales y paisajísticos.

El pasado 30 de abril, el Pleno Municipal aprobó por unanimidad la creación del futuro Parque Geológico y Vulcanológico de la Zona Oeste de Cartagena, una iniciativa impulsada por la Asociación para la Defensa de la Zona Oeste de Cartagena y presentada por el PSOE, que aspira a proteger, divulgar y convertir en motor de desarrollo sostenible uno de los patrimonios volcánicos más singulares de la Región de Murcia.

Ahora, apenas unos meses después de aquella aprobación, residentes, asociaciones y organizaciones ecologistas observan con preocupación cómo una de las mayores instalaciones de tratamiento de residuos previstas en la comarca podría implantarse precisamente dentro del ámbito territorial cuya protección y puesta en valor acaba de ser respaldada institucionalmente.

Un territorio con valor geológico, ecológico y científico

La oposición al proyecto se apoya en buena medida en las características excepcionales del espacio donde pretende implantarse.

La propia documentación ambiental de la empresa sitúa la instalación a apenas 260 metros de un área potencial de reintroducción del Garbancillo de Tallante (Astragalus nitidiflorus), una especie endémica catalogada en peligro de extinción y de gran relevancia científica con diferentes estudios desarrollados por investigadores de la Universidad Politécnica de Cartagena, que han destacado tanto el interés geológico de la zona y su estrecha relación con esta especie.

A unos 50 metros de hábitats de interés comunitario. Asimismo, el Cabezo Negro de Tallante, uno de los enclaves geológicos más emblemáticos de la zona volcánica cartagenera, se localiza a poco más de un kilómetro del emplazamiento previsto.

La Zona Oeste de Cartagena alberga uno de los conjuntos volcánicos más importantes de la Región de Murcia. En ella se localizan enclaves de elevado interés geológico, además del Cabezo Negro de Tallante, el Cabezo Negro de Los Pérez, los Altos de las Cutandas, el Pico Cebolla o el Cabezo Blanco, vestigios de una intensa actividad volcánica que modeló el paisaje durante el Plio-Cuaternario (intervalo que abarca el Plioceno (final del Neógeno) y el Cuaternario, cuyo límite está fijado en 2,588 millones de años y marca el paso al Pleistoceno).

Junto a estos valores geológicos conviven hábitats de elevado interés ecológico, ramblas, paisajes agrícolas tradicionales de secano (en riesgo también por la agroindustria) y espacios naturales próximos con una gran biodiversidad, que conforman uno de los territorios ambientalmente más singulares del municipio.

Precisamente sobre estos valores se sustenta la propuesta del Parque Geológico y Vulcanológico.

Ecologistas en Acción presenta alegaciones

La organización Ecologistas en Acción ha anunciado la presentación de alegaciones al proyecto y solicitará una resolución desfavorable al considerar que la implantación de la planta podrí­a generar impactos incompatibles con las caracterí­sticas ambientales y territoriales del entorno.

Reclaman que la evaluación ambiental no se limite a aspectos exclusivamente técnicos relacionados con el funcionamiento de la instalación, sino que incorpore una valoración más amplia sobre su encaje territorial en una zona que aspira a convertirse en referente regional en conservación y divulgación del patrimonio volcánico.

Las alegaciones podrán sumarse a las que presenten tanto ciudadanía, asociaciones y otras entidades durante el periodo de información pública.

El Pleno de la Junta Municipal de Perín se opone

“Solicitan de manera urgente al Gobierno municipal y a la Concejalía de Urbanismo la defensa del suelo rústico de la diputación mediante la emisión de un informe técnico urbanístico desfavorable sobre el proyecto de la planta de fertilizantes ‘Los Almendros’. Que dicho informe municipal recoja expresamente la incompatibilidad urbanística de esta actividad industrial con las normas de protección del suelo del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) en el entorno de Campo Nubla, vinculando legalmente a la Comunidad Autónoma para denegar y archivar de forma definitiva el expediente.” (Ayuntamiento Cartagena).

Dos modelos distintos para un mismo territorio

No es sólo una industria de tratamiento de residuos, lo que realmente está sobre la mesa son dos modelos de desarrollo diferentes para la Zona Oeste de Cartagena.

Por un lado, el proyecto industrial plantea la creación de una gran infraestructura de enorme capacidad para gestionar residuos orgánicos y producir biogas, biometano y fertilizantes, no es la única amenaza, ya que se han hecho intentos de industrializar esta zona y que afortunadamente no salieron adelante.

Por otro lado, la propuesta del Parque Geológico y Vulcanológico persigue impulsar un modelo basado en la conservación del patrimonio natural y geológico, la investigación científica, la educación ambiental y el turismo sostenible, único en la Región de Murcia.

La decisión final sobre Los Almendros no determinará únicamente la viabilidad de una nueva industria, sino que también servirá para definir qué modelo de futuro se quiere impulsar para la Zona Oeste de Cartagena.

La paradoja es evidente: mientras Cartagena acaba de respaldar por unanimidad la creación de un Parque Geológico y Vulcanológico para preservar y poner en valor este territorio, una macroplanta de residuos para producir biogás, biometano y fertilizantes intenta abrirse paso en ese mismo espacio. Plantean modelos de desarrollo difícilmente compatibles y será el Ayuntamiento de Cartagena quien decidirá si realmente apuesta por un modelo de conservación del patrimonio o participa en la industrialización de la Zona Oeste.

De momento todavía no dispone de autorización ambiental integrada ni de declaración de impacto ambiental, y el expediente está en fase de consultas e información pública.

Fuentes:

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