Mar Hurtado

La manifestación del Orgullo LGTBIQ+ desbordó ayer las calles de Cartagena con una asistencia multitudinaria, muy superior a la de años anteriores, en una marcha que combinó celebración, memoria y denuncia ante el aumento de discursos de odio en la Región. Convocada por el colectivo Galactyco, la movilización avanzó entre aplausos, pancartas y familias completas que quisieron mostrar su apoyo al colectivo.

Durante la lectura del manifiesto, la organización recordó que el Orgullo “nació de la necesidad de sobrevivir” y reivindicó que “nuestra existencia es hermosa, sana, plena y real”. Frente a quienes aún patologizan identidades, el texto fue claro: “Enfermo es el odio que intentan inyectar en nuestra sociedad.”

Galactyco alertó del incremento de agresiones y discursos LGTBIfóbicos y reclamó a las instituciones políticas “medidas valientes y protección real” para garantizar la seguridad y los derechos del colectivo. “El odio no es opinión. El odio señala, deshumaniza y legitima la violencia”, subrayaron.

El manifiesto también apeló a la memoria histórica del movimiento: “El Orgullo es nuestra fiesta, pero también nuestra resistencia y nuestro futuro.”

Este es el manifiesto leído:

«Gracias por estar hoy, y cada día, aquí, en las calles, que también son nuestras y nos pertenecen.

Estamos aquí hoy para recordar que el Orgullo no es solo celebración.

Es la mayor expresión de libertad, igualdad y diversidad, no solo de nuestro país, sino de Europa.

Es el grito colectivo que reivindica que seguimos aquí, que no vamos a desaparecer y que no vamos a permitir ni un paso atrás en nuestros derechos.

Nuestro Orgullo es memoria, es resistencia y es futuro.

FRENTE A LA OLA REACCIONARIA: NI MIEDO, NI SILENCIO

Vivimos un momento decisivo.

Nos encontramos ante una ofensiva organizada contra nuestros derechos.

Una ola reaccionaria que cuestiona nuestras identidades, que nos señala como amenazas y que normaliza discursos de odio que se traducen cada día en odio, violencias y exclusión.

Quieren devolvernos al armario. Quieren borrar nuestras identidades.

Quieren convertir el odio en política pública. Pero no lo vamos a permitir. Frente a los intentos de amedrentarnos: respondemos con Orgullo.

Frente al odio: respondemos con memoria y resistencia.

Porque nuestros derechos son derechos humanos y no se negocian. EL ODIO NO ES OPINIÓN: EXIGIMOS UN PACTO DE ESTADO

El odio no puede calificarse de libertad de expresión cuando amenaza vidas. Cuando señala, deshumaniza y legitima la violencia.

Por eso exigimos la aprobación de un Pacto de Estado contra los discursos de odio hacia los grupos en situación de vulnerabilidad, que implique a todas las instituciones y nos proteja, sin excepciones ni ambigüedades.

No bastan las condenas simbólicas.

No son suficientes los minutos de silencio.

Necesitamos políticas públicas reales, prevención, sanción y reparación.

Porque el Estado tiene la obligación de garantizar que nadie viva con miedo por ser quien es.

DERECHOS EN LA LEY Y EN LA VIDA: NI RECORTES NI RETROCESOS

Las leyes existen, pero los derechos no se cumplen solos.

Por eso reclamamos el desarrollo efectivo, con recursos y mecanismos reales, de las Leyes LGTBI+ y Trans.

Frente a los intentos de recorte, bloqueo o derogación, lo decimos alto y claro: no vamos a permitir ningún retroceso.

Las leyes están para proteger vidas, garantizar derechos y amparar la dignidad.

No pueden quedarse en papel mojado ni depender del código postal: igualdad real y efectiva, ¡ya!

DERECHOS INTERSEX Y RECONOCIMIENTO NO BINARIO: EXISTIR SIN PERMISO

Las personas intersex han sido históricamente invisibilizadas, patologizadas y violentadas.

Exigimos el fin de las intervenciones y hormonaciones no consentidas y los intentos de corrección.

Reclamamos el reconocimiento legal pleno de todas las realidades e identidades y el respeto a la diversidad corporal.

No hay derechos LGTBI+ completos sin derechos intersex.

Nuestros cuerpos no son errores que corregir: son realidades que respetar. Y lo mismo ocurre con las personas no binarias.

Existen, aunque algunos sistemas legales se empeñen en negarlas.

Reclamamos su reconocimiento jurídico, administrativo y social, sin patologización ni exclusión.

Nombrar es reconocer.

Reconocer es garantizar derechos.

Ninguna identidad debe quedar fuera de la Ley ni de la vida pública.

ORGULLO INTERSECCIONAL: NO DEJAMOS A NADIE ATRÁS

Nuestro Orgullo es diverso, plural e interseccional.

Reivindicamos la visibilidad de todas las realidades LGTBI+, incluidas las asexuales y arrománticas, y especialmente de las más vulnerables: personas migrantes, racializadas,incluyendo a las personas gitanas, mayores, jóvenes, con menos recursos, aquellas que viven en entornos rurales, que profesan diferentes creencias, las que viven con vih o con alguna discapacidad, así como de las diversas familias que formamos.

No hay igualdad real si dejamos a alguien atrás.

La lucha es colectiva o no será.

DIVERSIDAD SIN EXCLUSIÓN EN TODOS LOS ÁMBITOS

Exigimos respeto y seguridad, sin exclusión, en todos los ámbitos, desde los entornos sanitarios y laborales hasta la vida pública.

Merecemos una seguridad que proteja, no que revictimice.

Reclamamos la erradicación del sexilio y el blindaje de nuestros derechos en cada rincón del territorio.

Cuidar, proteger y garantizar la libertad de ser en todos los lugares, también en el mundo rural, es una cuestión de derechos humanos.

SIN FRONTERAS PARA LOS DERECHOS: EUROPA SIN REGRESIÓN

Ningún Estado puede mirar hacia otro lado mientras se normaliza la regresión de derechos.

Exigimos el cumplimiento y fortalecimiento de los marcos europeos de igualdad y no discriminación.

Los derechos conquistados deben ser exigibles, irreversibles y comunes en todo el territorio.

La contención no es una opción: debemos seguir avanzando en igualdad.

MEMORIA Y VISIBILIDAD: ¡A LAS CALLES CON ORGULLO!

Hoy nuestras calles no solo se llenan de colores; se llenan de abrazos, de memoria y de una dignidad inquebrantable. Nos miramos a los ojos y sabemos que estar hoy aquí, juntas, es nuestro mayor acto de amor y de valentía.

Porque el Orgullo es nuestra fiesta, pero nació de la necesidad de sobrevivir.

Nos duele el corazón, pero nos sobra el coraje. Denunciamos con rabia la agresión que sufrieron dos vecinos de nuestra ciudad, atacados en su propia intimidad por el simple hecho de colgar la bandera de la libertad en sus

balcones. Esos balcones no son solo fachadas; son el reflejo de nuestras vidas libres. Ningún acto cobarde va a apagar la luz de nuestros hogares. Frente al miedo que quieren sembrar, respondemos con más unión. Si tocan a una, nos tocan a todas

Es profundamente doloroso ver cómo desde los escaños del Gobierno Regional se nos intenta deshumanizar. No podemos callar ante la inoperancia de quienes deberían protegernos, mientras un diputado de Vox nos insulta públicamente llamándonos «enfermas».

Enfermo es el odio que intentan inyectar en nuestra sociedad. Nuestra existencia es hermosa, sana, plena y real. Exigimos que las instituciones de la Región dejen de mirar hacia otro lado. Merecemos un gobierno que se enorgullezca de su gente, no que la abandone.

Queremos agradecer de corazón al Ayuntamiento su colaboración en las actividades de este EnorgulleCT. Ver a nuestra administración colaborar nos da esperanza. Pero el verdadero apoyo no puede ser tibio. No se puede ser neutral ante el sufrimiento. Cuando el odio golpea a tus vecinos, ponerse de perfil es dejar desamparadas a las víctimas. Les pedimos valentía. Necesitamos un gobierno local firme, que nos defienda con la misma fuerza con la que nosotras defendemos la diversidad de Cartagena.

Para que nuestra voz siga sonando con fuerza, necesitamos que no se nos ahogue en la burocracia. Pedimos al Ayuntamiento que confíe en su tejido social. Simplifiquen los trámites y abran las puertas de la administración. No nos lo pongan más difícil que al resto de asociaciones de la ciudad. Ayúdennos a canalizar la energía de un colectivo que solo busca sumar. Hagan que el activismo sea un refugio, no una carrera de obstáculos. Una red que nadie podrá romper.

Hoy celebramos que estamos vivas, que estamos juntas y que Cartagena es una madre que abraza a todos sus hijos, hijas e hijes. Frente a los discursos oscuros, pongamos la belleza de nuestra diversidad.¡Viva el Orgullo de Cartagena! ¡ Viva el EnorgulleCT!»

Como colofón La Ogra que Todo lo Logra ejerció de anfitriona en una noche de música, humor y diversidad que reunió a una amplia variedad de artistas: La Prohibida, Viperina, Lóbula Cocklear, Norman Shelest, Tina X, Rainbow Voices Murcia, Nancys Supremas, Grupo Paraíso y DJ Vondee.

La jornada concluyó con un mensaje de unidad y comunidad: “Nos duele el corazón, pero nos sobra el coraje.”

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