Grupo Vecinal Los Martínez del Puerto

La reunión informativa celebrada este 4 de agosto en Los Martínez del Puerto congregó a más de medio centenar de residentes de la pedanía y de urbanizaciones cercanas. El objetivo: coordinar una respuesta común frente a la instalación de una nueva planta de residuos en el paraje El Merino. El ambiente fue inequívoco. Las personas asistentes expresaron un sentir compartido —“estamos ya muy quemados”— ante la acumulación de instalaciones de residuos en su entorno.

La cita tuvo lugar a las 21:00 horas, en pleno verano, una fecha en la que la asistencia suele resentirse. Aun así, la participación superó las expectativas y evidenció que el conflicto ha alcanzado un punto de saturación. Durante el encuentro se informó sobre la ubicación prevista de la nueva planta, en el polígono 58, parcela 27, paraje El Merino y se actualizó a los vecinos sobre las actuaciones emprendidas respecto a la planta ya existente de TGRV Hijos de Martínez Roca, cuya actividad lleva años generando preocupación en la zona.

Un sentir compartido: cansancio y malestar

Las intervenciones dejaron claro que el descontento es profundo y sostenido.

“Ha quedado manifiestamente claro que los vecinos están ya muy quemados con las plantas de residuos y que se oponen firmemente”, trasladaron desde el grupo vecinal.

La inquietud por la salud fue uno de los puntos más repetidos. El temor a olores, emisiones, tráfico pesado y posibles impactos sobre el entorno, volvió a aparecer como eje central del debate.

La hoja de ruta: alegaciones casa por casa

El grupo vecinal planteó una estrategia directa para reforzar la oposición:

  • Presentar alegaciones individuales, casa por casa, para aumentar el peso administrativo de la contestación.
  • Mantener informadas a las pedanías cercanas y las urbanizaciones.
  • Exigir transparencia al Ayuntamiento en los expedientes y trámites relacionados.

La idea es que cada vivienda formalice su propia alegación, multiplicando así el impacto jurídico y político de la respuesta vecinal.

Un verano movilizado

Para muchas vecinas y vecinos, la asistencia en pleno agosto demuestra que el conflicto ha superado el umbral de la paciencia. La instalación de una nueva planta en El Merino reabre un debate que lleva años latente: ¿Cuántas infraestructuras molestas puede soportar un núcleo rural sin comprometer su salud, su agricultura y su calidad de vida?

Las próximas semanas, con la presentación masiva de alegaciones, marcarán el rumbo de un conflicto que ya no es solo técnico: es territorial, social y emocional.

Las pedanías y urbanizaciones de la zona se preparan para una batalla que no es solo administrativa, sino profundamente social. El cansancio se ha convertido en movilización. Y esa movilización refleja un sentir que ya es imposible ignorar: quieren un cambio real en la gestión de su entorno.

Más información:

De 25.000 a 230.600 toneladas, la ampliación descomunal en Los Martínez del Puerto indigna por falta de control administrativo – El Latido

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